Partieron del lugar en que se celebraba la conferencia «Hábitat» sobre medio ambiente organizada por las Naciones Unidas, que lograron alargar de manera que la clausura coincidiese con el inicio de su expedición. En el muelle, Fred Mosquito, hechicero Cree, dijo a los tripulantes: «Vosotros sois los guerreros del arco iris»
Tras hacer escala en San Francisco y Portland, Oregón, el barco de Greenpeace partió al encuentro de los balleneros. Una vez más, detectaron a la flota soviética en torno al buque factoría Disney Vostok. El mes de julio, para interrumpir una cacería en marcha que se estaba desarrollando a unas 1.400 millas (2.250 km) al suroeste de San Francisco, cuatro lanchas hinchables de Greenpeace formaron una barrera entre los barcos soviéticos y una familia de pequeñas ballenas, imposibilitando a los arponeros hacer blanco.
Durante 10 días, el barco de Greenpeace se enfrentó a la flota soviética o la siguió muy de cerca. En una ocasión lograron colocarse al costado del Daily Vostok y. a través de los altavoces, pedir a la tripulación en seis idiomas distintos que dejasen de cazar Círculo de vida Desde tiempo ballenas. Durante el viaje de vuelta hacia el norte, los ocupantes del inmemorial, el motivo de dos ballenas James Bay se dieron cuenta de que les seguía un submarino; éste se formando el círculo infinito de la mantuvo en su estela, emergiendo y sumergiéndose, durante una naturaleza ha simbolizado el deseo de semana, pero nunca se acercó lo suficiente para identificarlo, y pueblo marinero de los Kwakiutl de nunca descubrieron qué país se dedicaba a vigilarlos con tanto vivir en armonía con el mundo ahínco natural.
Para los miembros de los balleneros japoneses no daban señales de vida, pese a Greenpeace fue un honor aceptar el informe del servicio de guardacostas de EE.UU. según el cual una como símbolo cuando les fue ofrecido. La flota japonesa operaba cerca de las islas Hawaii. Con la ayuda oficiosa de los simpatizantes pertenecientes a dicho servicio. Greenpeace organizó una exploración aérea sobre una superficie oceánica de unos 440.000 km 1⁄2, desde Oahu hasta Midway, pero en seis días de búsqueda, el equipo de reconocimiento no logró dar con los japoneses. Más tarde, comenta Robert Hunter, «un informe procedente de Honolulu indicó que el embajador de EE.UU. había sugerido al de Japón que, dada la fuerza que habían cobrado los sentimientos contrarios a la caza de la ballena, consideraría oportuno un enfrentamiento entre balleneros y antiballeneros en aguas de los alrededores. La petición de abandono no afectó sólo a la flota ballenera, sino también a todos los barcos de pesca japoneses
Según Paul Spong, durante su segunda campaña anti ballenera. Greenpeace salvó directamente a cien cetáceos e indirectamente, al apartar a los barcos de las zonas normales de caza, a 1.300 o más.


