Ciclo de tratamiento del agua

Ciclo de tratamiento del agua

En conjunto, todos estos productos contaminantes pasan al agua, donde los absorben los vegetales acuáticos, de los que se alimentan los peces y pequeños organismos. Así, cuantos más vegetales contaminados coman los peces, más crecerá la concentración de contaminantes ingeridos por la nutria, que se encuentra en la parte superior de la cadena alimentaria y que se comerá esos peces. Por eso, se trata de uno de los animales más afectados por la acumulación de productos tóxicos y puede morir envenenado, o bien quedarse estéril.

Desde hace algunos años, mediante la reintroducción y el trabajo para la conservación de su hábitat, las nutrias vuelven a estar presentes en los ríos de varias zonas de la península; en total, algunos miles. Provincias donde prácticamente estaban extinguidas, como Barcelona, Madrid, Málaga y Navarra, hoy vuelven a tener nutrias en sus ríos, gracias a los trabajos de conservación de su hábitat. Un ejemplo importante de reintroducción lo tenemos en los ríos Muga y Fluvià, en Cataluña, donde a partir de la reintroducción de 50 nutrias, hoy se calculan 200. También han aumentado de manera importante en el río Duero. Puedes intentar verlas pero, como son tan discretas, serás un privilegiado si puedes descubrir algún rastro de ellas.

¿QUÉ PUEDES HACER?

Cada año mueren 10 millones de personas por enfermedades relacionadas con el agua. El agua potable es preciosa, es una fuente de vida, por lo que su contaminación nos afecta a todos: plantas, peces, nutrias y seres humanos.

¿LO SABÍAS?

En la Edad Media, la Iglesia católica consideraba que las nutrias y los castores eran peces, por lo que su carne se podía comer los viernes, el día en que los católicos no pueden tomar carne.

EN EL BAÑO

El agua que usas en el baño se carga con los productos que le añades: pasta de dientes, jabón… Sólo se tratará una parte de esta agua antes de llegar a los ríos, por eso es importante utilizar menos agua y productos contaminantes. iPero eso no es una excusa para no lavarse!

¡Qué delicia la bañera llena de burbujas y espuma! Con un solo baño (250 litros de agua) podrías ducharte 5 veces (50 litros). Para lavarte es mejor que uses pastillas de jabón que gel de ducha, pues contaminan menos, tardan más en gastarse y llevan menos envoltorios.

Si un grifo está abierto durante 3 minutos, se gasta en agua el equivalente a 12 botellas de 1,5 litros… ¡El agua va muy deprisa! Una gota tras otra, tras otra, tras otra… Acuérdate de cerrar bien el grifo cuando hayas terminado de utilizarlo y recuerda que no es necesario que dejes correr el agua mientras te lavas los dientes o te enjabonas.

En algunos sanitarios verás un botón doble (un botón pequeño al lado de otro más grande). Para que salga menos agua, deberás apretar el pequeño, así consumirás dos veces menos.

También puedes poner una botella llena de agua, arena o cualquier otro objeto en la cisterna, así ésta no se llenará del todo. En una cisterna caben de 8 a 10 litros de agua.

Un buen truco: propón a tus padres que instalen un economizador de agua en los grifos y duchas. Son bonitos y ahorrarás entre un 30 y un 50% de agua sin que notéis la diferencia. El reductor funciona dispersando el agua del grifo o de la ducha. Con el ahorro de agua que se consigue, se ahorra también la energía necesaria para su calentamiento.

LA LIMPIEZA

A pesar de su utilización habitual, los productos de limpieza de todo tipo, los disolventes, los pegamentos, las pinturas… no son inofensivos; por el contrario, contaminan la tierra, el agua y el aire. Además, cuando llegan a las cloacas, estos productos químicos se mezclan. Entonces son aún más peligrosos y difíciles de tratar por las depuradoras encargadas de destruirlos, de manera que una parte de ellos vuelve a la naturaleza.

Los productos de limpieza que se utilizan para lavar la ropa, los platos, el suelo, las cañerías o la cocina son detergentes. Normalmente contienen fosfatos. Una vez en los ríos, estos componentes favorecen el desarrollo de algas que asfixian a lagos y ríos al robar todo el oxígeno a peces y plantas. Cuando esto sucede, hablamos de eutrofización y es una catástrofe para ríos y lagos.

Para tu seguridad y la de la naturaleza, no manipules estos productos si tus padres no están contigo, y cuando los utilices, no dudes en reducir la dosis a la mitad: limpiarás igual de bien.

Existen productos más ecológicos que se venden en las tiendas de productos biológicos. Se trata, en concreto, de productos sin fosfatos. Son los únicos que no participarán en este tipo de contaminación.

El papel de cocina es tan fácil de usar que parece

perfecto… Pues no! En realidad tiene más componentes contaminantes en comparación con los productos tradicionales y genera 23 veces más residuos. Anima a tus padres a comprar trapos y bayetas de microfibra, que son eficaces y ecológicos.

Los aerosoles y otros vaporizadores contienen productos tóxicos, inflamables, explosivos y que no se pueden reutilizar. Empléalos lo menos posible.