
¿QUÉ PUEDES HACER?
Nuestras compras repercuten incluso en el otro extremo del mundo. Al consumir exageradamente, precipitarnos sobre el último modelo de teléfono móvil o comprar el videojuego de moda producimos un impacto sobre la naturaleza y, en concreto, sobre los gorilas. Se trata del <<efecto mariposa»
Cada objeto que adquirimos consume productos naturales, contamina y genera residuos. Antes de comprar, puedes plantearte las siguientes cuestiones:
¿Realmente lo necesito?
¿Podría darme un capricho de otro modo?
¿Qué producto tendrá menos impacto en el medio ambiente?
¿Cómo puedo reducir mis residuos?
■Y ten presente el concepto de las <3R»: Reducir, Reutilizar, Reciclar.
CONSUMIR MENOS, CONSUMIR MEJOR
Puedes intercambiar juegos, discos y libros con tus amigos o tus hermanos. También puedes visitar una mediateca o una ludoteca para tomarlos prestados; así evitarás comprarlos para acabar usándolos sólo una vez, como sucede a menudo.
Un objeto viejo puede reciclarse o repararse. De este modo evitarás una nueva compra y sus consecuencias en la naturaleza. Tu vieja bicicleta puede vivir una segunda juventud y el par de viejos esquíes pueden transformarse en un trineo gigante. Estos objetos tendrán, además, un valor incalculable: serán únicos.
En vez de tirar unos vaqueros viejos, puedes personalizarlos cosiendo un trozo de tela sobre ellos. A veces, esto marcará la diferencia en tus pantalones. También puedes confeccionar tus disfraces con ropa vieja o con la de tus padres. Por la noche las camisas del abuelo pueden ser muy divertidas.
También puedes llevar tu ropa vieja a un contenedor especial. Las asociaciones caritativas la redistribuyen entre las personas que la necesiten o la venderán (tal cual o como trapos) para recolectar fondos.
Escucha los consejos de tus padres, no malgastes la comida.
■Participa con tu familia y tus amigos en «el día sin compras». El juego consiste en no comprar nada en un día. Te darás cuenta de que podemos ser muy felices sin pasear por los grandes almacenes; aprovecha para jugar, hacer deporte, dar un paseo por el campo o charlar con tus padres y que te cuenten su infancia.
Cuidado con la publicidad. Es cierto que a veces es divertida, pero te incita a adquirir cosas que realmente no necesitas y que a la larga acaban con el planeta.
Ese nuevo juego electrónico es muy tentador, pero ¿no puedes alquilarlo? Hay muchos modos de darse un capricho sin tener que comprar, por ejemplo, compartiendo objetos y momentos.
LOS PRODUCTOS ECOLÓGICOS
Si hace falta comprar algo, es mejor escoger el objeto que tenga un menor impacto sobre la naturaleza. Un producto ecológico necesita menos recursos naturales para su fabricación, contamina poco cuando lo utilizamos y al final de su existencia crea pocos o ningún residuo.
Por eso, cuando tus padres vayan de compras contigo, pasado bien fijándonos y eligiendo los productos: ■Concebidos para ser reciclados, retornados o reutilizados.
Fabricados con materiales naturales (madera, vidrio, lana virgen).
■Que duren mucho tiempo: evita los productos de usar y tirar como los vasos de plástico y las servilletas de papel. Es mejor utilizar vasos de cristal o servilletas de tela.
■Fabricados cerca de tu casa para evitar los daños que provoca el transporte.
■Con el menor envoltorio posible.
Para estas compras, las tiendas biológicas ofrecen una gran variedad de productos ecológicos.


